*

Contenido Ilegal:

*

Derechos de Autor:

*

Spam:

{SITE_NAME}

“Ama a tu prójimo como a ti mismo”: ¡Qué hermosa paradoja!

Publicado: 03/11/2011

Inicio » Espiritualidad

Puntuacin:
Vistas: 250 Comentarios(0)

“Ama a tu prójimo como a ti mismo”: ¡Qué  hermosa paradoja!

Supongo que en más de una ocasión han oído o visto la frase: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo la escuché por primera vez siendo niña, y aún cuando provocó en mí hermosas sensaciones, ésta quedó olvidada en algún rincón de mi infancia.

No obstante, por las paradojas del destino, no fue posible ocluirla y a manera de destellos este mensaje continúo ejerciendo, consciente o inconscientemente, su influencia. De allí que transcurrido un tiempo, y en forma esporádica, esa misma frase se hacía manifiesta en distintos estados de mi vida, pero no lograba asirla, sentirla. En más de una ocasión reflexioné sobre ella empujada por ciertas circunstancias, y a la primera conclusión que llegué respecto a su significado, era que cumpliría con ese precepto si realizaba hacia los demás actos de caridad. Y en esta idea y forma de proceder me quedé por un buen tiempo.

El devenir de mi vida, sin embargo, me empujó a enfrentarme nuevamente con esta frase, pero ahora mi acercamiento a la misma fue distinta, puesto que ahora ya no había una respuesta mecánica como antes, externa a mí, sino que me obligaba a una introspección y a preguntar: ¿Cómo puedo amar a los otros, si yo no me amo?, y aunque sentí que había dado un gran paso en la comprensión de esta enseñanza, no sabía cómo mejorar esa percepción y situación, y el silencio y la oscuridad continúo reinando, dejando en mi ser una gran interrogante de cómo lograría internarme en ella.

Ahora me encuentro en un nuevo entendimiento que no excluye ninguna de las dos reflexiones anteriores, puesto que me veo obligada, no sólo a mirar a los otros, sino también a mirarme para comprenderla, ya que esos “otros”, con sus perfecciones y defectos, con sus alegrías y tristezas, con sus amores y odios, soy yo reflejada en ellos como miles de trozos de un espejo que me constituye, fragmentos que fueron dispuestos de esta forma para aprender a amarlos y así lograr incluirlos, unificarlos, y por fin hacerla mía.

Y créanme que aunque en apariencia resulta una frase sencilla y fácil de poner en práctica, ésta se ha constituido en un proceso de aprendizaje y un camino arduo e implacable de seguir, y espero que al final de este sendero logre reflejar la imagen completa en el espejo, que no me reflejará a mí, sino que veré la genuina figura del ama a tu prójimo como a ti mismo.

Susana Herrera R.

Más información en www.kabbalah.info ; www.kab.tv/spa y www.laitman.es   

Sobre el autor - Ezequiel Va

Patrocinados